miércoles, 10 de junio de 2009

Libro de Epístolas a Federico (II)

Hola:

Al final no hemos podido seguir la conversación. Ha sido divertido. Espero que estes bien.
Sabes? Tus silencios me incomodan. Echo de menos tus disquisiciones aún cuando en ocasiones no las encuentre muy acertadas,jajajaja.

En cuanto a tus quejas sobre que siempre reiteras en el mismo error, (ya te digo que a mi me parecen más bien oportunidades que desprovechas), he recordado ahora que leí un libro muy interesante, que entre otras cosas relata la relación epistolar de la reina Cristina de Suecia con Descartes.

Aquella ávida de conocimiento y harta de aduladores, intenta buscar respuesta en la sabiduria del filósofo. En una de las misivas ella le escribe: ¿Qué causas nos incitan a veces a amar a una persona y no a otra, antes de incluso de que conozcamos sus méritos? Lo que le contesta Descartes no exento de ironia no tiene desperdicio, y viene a ser algo así como: Yo me enamoré de una bizca y cuando miraba sus ojos suscitaban en mi la pasión, tanto es así que mesentía más inclinado a querer a esas personas (bizcos) hasta que reflexioné sobre eso, y tras reconocer que es un defecto, ya no me conmueve..."

Tal vez esta sea la explicación por la cual tendamos a reiterarnos en los errores.

Todo tiene su porqué, todo, por eso no creo que las cosas se hagan o sedigan sin querer, la novela me sorprendió porque daba respuesta a una pregunta que me había formulado reiteradas veces.

Me apetecia contártelo porque me resultó ingenioso, pero en realidad si me llamó la atención es porque no sabía poner nombre a aquello que sucede en tantas ocasiones, y cuando algo le pones nombre, lo identificas y si lo identificas ya está el problema la mitad resuelto.

Has parado a pensarlo? Igual es el momento que dejes de tomar decisiones en fase de calentón.

Y no me digas que tu eres así, que no puedes evitarlo, memeces, se aprende! tu decides si es una elección personal o lo aprendes a base de ostias, y perdona que sea tan borde contigo pero me jode mucho verte tan hundido, así que pienso que todavía no lo estarás lo suficiente si esta nueva relación no es capaz de abrirte los ojos.

Ya sé que yo también me podría aplicar el cuento, pero ahora es de tí de quien hablamos y sabes que te quiero mucho y no quiero verte mal.

1 comentario:

  1. Sus fans queremos nuevo material en el blog!
    queremos nuevas aventuras señora Dietrich!!

    un abrazo
    D

    ResponderEliminar