miércoles, 2 de diciembre de 2009

Hoy me ha gustado leer

Prometeo se consume en un roquedal situado en el fin del mundo. Prometeo sufre.

Sísifo baja la pendiente de la montaña por millonésima vez; pero, a diferencia de Prometeo, Camus lo imagina feliz.

¿En qué estriba la diferencia entre estos dos héroes trágicos? La respuesta parece simple y terrible a la vez. Uno tiene esperanzas; el otro, ninguna.

De aquí podemos asumir que el grado de esperanza es inversamente proporcional al grado de dolor.

Prometeo sufre porque tiene la esperanza de verse liberado en algún momento de ese dolor; espera a aquél que lo libere. De ahí precisamente mana su dolor, de la esperanza; es decir, de imaginar un futuro momento de gozo: de menos dolor. Con la esperanza, el dolor cobra sentido, se vuelve más incisivo, más profundo, pues se vislumbra su opuesto, el paliativo, la cura. Cura que se vuelve la meta; y paradójicamente, la finalidad misma del dolor.

Sísifo se sabe perdido, sin esperanza; es decir, sin el opuesto al dolor. De ahí que el dolor se difumine. El dolor pierde su propia dimensión dolorosa. No hay para él un héroe libertario a su sufrir; sólo está él y su roca. Sin la insidiosa esperanza, su castigo se vuelve su compañero, se vuelve parte de él, de su rostro; no se distingue ya en qué momento su rostro se petrifica y en qué momento la piedra se humaniza.

Él es Sísifo, el auténtico vencedor de los dioses, que le tienen sin cuidado, pues no los ofende, ni los sepulta para después ir a rezarles al pie de su tumba: simplemente les dice adiós. De ahí que los haya vencido, pues, ¿cómo imaginar a los dioses sin seres inferiores que les rindan culto, que les teman y que mediante ese temor piensen que les une un lazo de amor? No distingo claramente cómo del temor surge el amor; es posible (incluso muy fácil) imaginar a los dioses con enemigos que les dictaminen muerte, como si de un juicio sumario se tratara; es fácil imaginarlos con fieles que ofrendan su vida por ellos, pero, ¿cómo imaginar a Dios de pie frente a la indiferencia?
(Juvenal Vargas Muñoz)

¿hay algo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza?

No hay comentarios:

Publicar un comentario