sábado, 22 de mayo de 2010

Ser o no ser...... puta

En un foro en el que participo se abrió un post sobre si invitar a alguien a cenar implica que necesariamente deba haber cama.

La respuesta obviamente es no, pero a partir de ahí las opiniones se fueron encendiendo hasta el punto de entrar a valorar si los hombres invitan a cenar sólo con esa intención, o si va a ser que no; o si la que accede no es más que una forma de prostitución, que si los derechos de la mujer, el machismo y que sí, que no, que caiga un chaparrón.

Cita II. Te llevo morena a restaurante de 100 leuros el cubierto.Que se vea en qué ambientes selectos me muevo, que nivel maribel. Cena animada, buen vino, y momento cuenta que nos vamos. Salimos a 98,50. Toma, yo pongo 100 y me llevas a casa que como que de repente me han entrado arcadas.

No es el dinero, aunque a estas alturas del mes, si llego a saber esto, digo no moreno, hoy toca mcdonald’s.

Creo que cuando quedas para comer cenar con alguien, sea hombre y/o mujer, futurible o no, lo de ir a medias me parece muy significativo por cuanto tiene para mí de peyorativo. Pagar a medias es saldo y finiquito. Si hoy invito yo, mañana me invitas tú. No creo que sea cuestión de machismo/feminismo, es una cuestión de generosidad. Si me hablas de una relación, o de un futurible, y vamos a cenar y pagamos a medias, ya te digo yo que el postre se lo toma cada uno en su casa. Es tan despreciable como estar en el Pub y que te pregunten ¿Qué quieres tomar? para acto seguido poner la mano para los 2 euros de la cerveza. No hablo de dinero.

Invitar a cenar es un acto de galantería que tendrá o no sus consecuencias sexuales. Ir a medias en una cita y pretender luego tener sexo- que para eso se inventó la noche y si no haber elegido tomar un chocolate en Santa Catalina a las cinco de la tarde- es algo tan zafío, tan ruin, tan desmotivador, que sí, que prefiero ser puta que gilipollas que para tener sexo, así, porque te lo pide el cuerpo, no hacía falta tanto atrezzo.

Que alguno habrá, digo yo, que puedas decirle aquello de la copla: Estas cumplio no me tiés que dar ná que ya me dejaste en la boca gusto a menta y canela...

lunes, 17 de mayo de 2010

Una Adela cualquiera


Sí, si yo sé que me lo merezco. El pobre Emilio es un santo, cuanta paciencia tiene conmigo, soy un desastre! Marisa dice que le deje, que cualquier dia me mata. Está loca, yo sé que el me necesita, y al fin y al cabo Emilio tiene razón, es un putón berbenero, cada día anda con un novio, pero yo sé que está sola, yo al menos tengo a Emilio y la niña y se quieren tanto! y que bien la trata con el carácter que tiene. Y mira que por mucho que le grite es incapaz de callarse y estarse quieta un minuto, y todo por mi culpa, que ya lo dice Emilio, que no tengo carácter y soy una mala madre, pero yo le grito y le grito y no hace caso, y no sé que hacer para que deje de darme patadas, soy una mala madre.

"Adela no te cases hija, eres muy joven", decía mi padre, qué sabrá él, menos mal que Emilio me sacó de mi casa, me decía que me arreglara, que fuera bien guapa, "Adela, hija, acaba de estudiar para peluquera", pero yo sabía que con Emilio sería feliz, el trabajaría y yo le cuidaría, me cuidaría, "nunca te faltará de nada, serás una reina", así debe de ser, pero ahora, estoy tan cansada... "Te estás convirtiendo en una guarra", me dice, y es verdad, es normal que se enfade conmigo, tiene tanta paciencia, no sé que haría sin Emilio, y yo como se lo pago? Llega cansado de trabajar, y la niña todavía anda despierta, hay veces que estoy tan cansada que la cena no está apunto, si un bofetón es poco. Soy un desastre!

Lloro, apenas me duele la mejilla, lloro por ser una estúpida e inútil, es normal que Emilio en ocasiones prefiera irse de juerga con los amigos, pero siempre vuelve, yo sé que me quiere. Es normal que en ocasiones pierda la paciencia, soy una mala esposa, no sé complacerle.

La marisa esa siempre ha sido un putón! qué sabrá ella lo que es el matrimonio! Aunque en ocasiones también me gustaría poder llevar vestidos, asín bonitos, con flores, que ya me lo dice Manuel el de la farmacia: Ay adelita, Adelita... con lo guapa y buena que tu eres, si tu me dejaras te cuidaría como a una reina....

jueves, 13 de mayo de 2010

Quiero ser hacker


Cuando eres pequeña la imaginación vuela, todo es posible, y puestos a poder, yo quería ser una heroína (como todos, bueno alguno habrá que siempre lo que ha querido es ser notario, que los raritos existen, doy fé).

Una heroína pero no cualquiera, una especial. No quería volar, no quería tener superpoderes, sólo quería ser.... LA MUJER INVISIBLE!!! Ahí es ná. Bien pensado estaba lleno de posibilidades, mira, por ejemplo, podías entrar en casa sin huir de tu madre cuando volvías del más que prohibido rio de jugar, con los calcetines y los zapatos hechos un asco, (eso si tenías suerte y podías cruzar sin acabar cayéndote y llegar a casa una sopa, que entonces la bronca era de las gordas). Pero había más...... podías entrar al cine las veces que quisieras!!! eso sería lo mejor! ese era el objetivo. Nada de "solo los domingos", podías escaparte a cualquier hora, podías ojear también los cómics del quiosco de la tía María, sin pagar... ¿Hay mayor felicidad que leer poderse sentar en el suelo a ojear una y otra vez las aventuras del capitán trueno? Seguro que no había nada mejor.

Y luego va y cumples los 40, y CHAS! se cumplen tus deseos,así de golpe, sin avisar, y por más que lo intentes no puedes evitar convertirte en la real, auténtica y genuina... MUJER INVISIBLE! Me cagüen los deseos.

Vale, pues entonces me hago hacker, o craker, que dice santa wikipedia que es lo mismo pero con aviesas intenciones. Y eso... ¿Dónde se estudia?

No me digas que podrías resistir la tentación de curiosear. No hablo de meterle la mano en el cajón de los dineros a un banco (bueno, si eso ya me lo pensaría), hablo de saber, de conocimiento, de curiosear. En este mundo en que me muevo donde no siempre triunfa la justicia, ni lo ético ni lo moral, sería como tener superpoderes, a lo chulo y moderno. Una Lisbeth Salander (sin su pasado, no me jodas, que para ser un genio no hace falta haber sufrido aberraciones,o eso dicen....)

Pero a ver si va a pasarme como con la invisibilidad, y va y mis deseos me son concedidos y va y descubro no sólo fraudes de personajes malvadísimos, sino cuernos propios, mentiras ajenas y comentarios inoportunos.

Mira mejor me quedo como estoy, invisible, ignorante y feliz

miércoles, 5 de mayo de 2010

Arturo Pérez Reverte (y la madre que le parió)




Cabrón, hijoputa, hijo de puta (que no es lo mismo), y otras lindezas tengo el gusto de leer actualmente en que he retomado el gusto por los artículos breves de aquí mi primo, contundentes y contumaces. Y ante semejante fuente de inspiración se me han desatado los caballos, soy así de influenciable, que le vamos a hacer!

Que andaba yo cabizbaja y con el glosario amputado por mi voluntad de autocensurarme el lenguaje tan castellano como soez, cuando de repente descubro que el haber vivido mucho y con alto riesgo para la salud de uno, te legitima a decir lo que te salga del pirri porque no temes a nada, por cuanto de inútil tiene este sentimiento en la mayoría de las ocasiones.

Y me he pensado para mí, que sí, que tiene razón, que yo también lucho contra los frentes que tengo abiertos, bien sean a través de la amenaza constante de ser invadida por la bolas de pelusa que crecen en el pasillo de mi casa (y que te juro no desaparecen por mucho que las fustigue con el látigo de mi indiferencia, para que luego digan que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio, ja!); ser profesional liberal, que es como ser pilingui pero alquilas por horas el alma en lugar de los bajos; madre adiestradora de fieras salvajes, o lo que es peor, de seres impasibles, y tanta retahilas de cosas que me niego a escribir para que no vuelvan a mi conciencia y acabe derrotada sacando bandera blanca.

Es cierto que no he visto más atrocidades que las que se empeñan en mostrar en las noticias, cada vez menos, pues en el share de mi casa están relegadas al siempre instructivo Bob Esponja y sus tribulaciones en la piña debajo del mar; Aquí mi primo el académico (grande eres!) las veía y las vivía pero también recibía su reconocimiento y estipendio, y aunque ahora se dedique a escribir y enarbole su saturación para decir cuanto le sale de los mismisimos, yo también ando saturada, por idénticas razones y diferentes circunstancias, y por tanto legitiman mi decisión de seguir diciendo lo que me salga del higo porque se me acabo la paciencia, la empatía y las ganas de ser políticamente correcta. Eso sí, en chulería andamos parejos y eso no hay quien me lo discuta y no podría encontrar mejor aval para el pepito grillo que me joroba tanto la conciencia.


Que si alguien es un borrico, lo es, y eso no es usar adjetivos descalificativos, simplemente es describir con la misma naturlidad como decir el cielo es azul, y si uno es un cabrón, lo es, y si es un hijoputa, pues también, que ya me está tocando los cojones tanta empatía y ponerse en el lugar del otro, y pobrecito entiendelo que quizás ha tenido un mal día, y que en el fondo no es mala persona.... pues claro! No te jode! Ni tortura gatos, ni participa en genocidios, pero cabrón lo es un rato largo!.

Hay gente tóxica, lo dice Tere. No todo el mundo es bueno, eso dice la Marí, y yo a base de ostias, (sigue sin convencerme esta visión lo juro por tus niños) estoy aprendiendo, sino a rechazar de plano determinados personajes, si obviarlos para prevenirme de todo mal y a cambiar el lenguaje, que ya dijo no sé quien que así se reorganiza el sentimiento, o yo que sé! Pero agusto te quedas un rato, y además si va y el susodicho/a se entera y quemas las naves, a otra cosa mariposa que hay personas que si merecen tiempo y esfuerzo.

Dedicado especialmente al cliente de “yo-esto-no-lo-sabia-me-tendrias-que-haber-avisado” ¿de qué te tendría que haber avisado hijo de la gran puta? ¿De que si metías la mano en el cajón igual te podían pillar?