lunes, 17 de mayo de 2010

Una Adela cualquiera


Sí, si yo sé que me lo merezco. El pobre Emilio es un santo, cuanta paciencia tiene conmigo, soy un desastre! Marisa dice que le deje, que cualquier dia me mata. Está loca, yo sé que el me necesita, y al fin y al cabo Emilio tiene razón, es un putón berbenero, cada día anda con un novio, pero yo sé que está sola, yo al menos tengo a Emilio y la niña y se quieren tanto! y que bien la trata con el carácter que tiene. Y mira que por mucho que le grite es incapaz de callarse y estarse quieta un minuto, y todo por mi culpa, que ya lo dice Emilio, que no tengo carácter y soy una mala madre, pero yo le grito y le grito y no hace caso, y no sé que hacer para que deje de darme patadas, soy una mala madre.

"Adela no te cases hija, eres muy joven", decía mi padre, qué sabrá él, menos mal que Emilio me sacó de mi casa, me decía que me arreglara, que fuera bien guapa, "Adela, hija, acaba de estudiar para peluquera", pero yo sabía que con Emilio sería feliz, el trabajaría y yo le cuidaría, me cuidaría, "nunca te faltará de nada, serás una reina", así debe de ser, pero ahora, estoy tan cansada... "Te estás convirtiendo en una guarra", me dice, y es verdad, es normal que se enfade conmigo, tiene tanta paciencia, no sé que haría sin Emilio, y yo como se lo pago? Llega cansado de trabajar, y la niña todavía anda despierta, hay veces que estoy tan cansada que la cena no está apunto, si un bofetón es poco. Soy un desastre!

Lloro, apenas me duele la mejilla, lloro por ser una estúpida e inútil, es normal que Emilio en ocasiones prefiera irse de juerga con los amigos, pero siempre vuelve, yo sé que me quiere. Es normal que en ocasiones pierda la paciencia, soy una mala esposa, no sé complacerle.

La marisa esa siempre ha sido un putón! qué sabrá ella lo que es el matrimonio! Aunque en ocasiones también me gustaría poder llevar vestidos, asín bonitos, con flores, que ya me lo dice Manuel el de la farmacia: Ay adelita, Adelita... con lo guapa y buena que tu eres, si tu me dejaras te cuidaría como a una reina....

4 comentarios:

  1. Yo a eso siempre lo llamé "El síndrome de Estoeselcolmo" Pero en su fase más aguda...
    Un beso para Adela

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  2. Eso pretendía reflejar! Gracias!
    El estocolmo y la contumaz tendencia a la reincidencia si una no logra darse cuenta de la atrocidad que vive.
    Desde el privilegio de la libertad se ve todo más claro, y es fácil hablar, pero en fin...

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  3. Es una pena. Que Adela piense así de ella misma y de su Emilio. Y hay adelas porque existen los emilios, caballeros (de llevar por las riendas a las nobles bestias) que prometen hasta lo que no conocen. En mi tierra se dice "si ataras to lo que siegas"... Libertad, cariño, independencia, querer lo que se quiere y lo que no, a hace puñetas.
    Es una pena que una historia tan dramática siga siendo tan actual en muchos casos.
    Así se producen aquellos "la maté porque era mía, y porque no era mía, también". Des-ga-rra-dor.
    Miguel Ángel

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  4. Hay temas con los que todavía no me atrevo a escribir, ni a leer, ni a ver. Según que situaciones o hechos me producen tanto dolor que me anulan. No me gusta esta historia, pero sentía que debía acercarme a ella aunque fuera tímidamente. Gracias por peinar mi blog, dejando pinceladas cariñosas en cada entrada. Un beso

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