lunes, 30 de mayo de 2011

Cosas que hacer en Denver cuando uno está muerto

Esta mañana me he levantado especialmente activa. Me espera (ba) una semana de mucho trabajo, un curso nuevo, juicios, que no se me olvide poner la lavadora, llamar a Fer que el sábado me llamó desde un número infinito y no le reconocí, la comida de los animales......y debía desde ya!  ponerme las pilas para tener las cotidianeidades resueltas, en especial, las maletas para poder llevarme este fin de semana a Athos y Aramis a los Pirineos...

Ando yo corriendo por la casa, y de repente...ZAS!!! me empieza a dar todo vueltas, no coordino las manos, yo que me asusto, yo que me caigo frita en el sofá. Menos mal que tengo un adolescente que no sé de donde ha salido y un exmarido que no se paga con dinero, que han podido ayudarme, llamar a urgencias.... Bueno, y Aramis, que casualmente también estaba y que no me ha soltado ni un segundo...

OS QUIERO!!!

Pues sí nena, creía que me moría, porque nunca había estado tan mal, nunca! en ocasiones me ha dolido la cabeza, o el hombro, pero esto de no poder moverme, no poder abrir los ojos... en fín, omitiré el resto de detalles con fluídos inclusive que seguro que te pillo cenando, pues eso, que ahora ya estoy mejor, pero pensaba que me moría. Llevo un año donde la puta parca se ha llevado de paseo a gente demasiado buena, demasiado jóven, y me he reído, porque yo siempre he imaginado que estando bien, el fin de mis días sería sentarse en una silla, poniendo cara de Woody Allen,  y que un galeno con cara de anuncio de clínica dental,  me dijera: te quedan 2 semanas mal contadas, y que yo estaría tan bien físicamente, tendría tiempo, fuerzas y ganas de poner mis cosas en orden, y va y resulta que igual no, que igual me da un un patatús de verdad, y no como el de hoy que ha sido de la Srta. Peppis, y me dejo las cosas a medias, y mis herederos deben invocar una medium para que les diga donde coño dejé las escrituras del piso y la póliza del seguro.

Así que he decidido que las cosas pasan por algo, y que de mañana no pasa que organice mi agenda laboral y afectiva,  y mis papeles. Bueno, también había decidido aprovechar el incidente para dejar de fumar....
En fin, para que San Pedro no me esperara con los brazos en jarras y ante mis protestas, me contestara, como dirían los perdedores de esta peli... hija "las cosas son como son" (que es como un "pues te jodes", pero en argot cinematográfico y ahora celestial)

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