martes, 5 de abril de 2016

La carpeta azul

Escucho frases como: la edad no pasa en balde.... desde que he cumplido taitantos años me noto que..., me noto que me falla mucho la memoria... y yo te doy la razón por aquello de optimizar las discusiones y salir rápida de la situación que no comparto en absoluto, porque si algo me ha enseñado la edad (entre otras mil cosas)es a no discutir por cosas que ni me van ni me vienen.

¿Qué a ti la edad te está sentando mal? Pues yo no me cambio por los 20 ni hasta las orejas de cazalla. Yo no he hecho nunca ningún deporte con la suficiente asiduidad como para objetivar que he perdido 10 segundos de tiempo ó 15 centímetros de longitud, así que no noto ninguna merma; y en cuanto a la memoria, digo y mantengo, que no falla la memoria, lo que falla es la organización o la vida que llevamos que nos colapsa la cabeza y por algún lado debe desaguar la válvula para no reventar.
Dime más inconvenientes que se te ocurran como consecuencia de la edad, que tengo argumentos para rebatírtelos y convencerte, que hoy puede ser el mejor día de tu vida. ¡¡Pues no me quedan cosas que hacer a mí ni na!

La semana pasada cumplí los 50. Sí, ya sé, ya sé, que no se me nota. Yo tampoco lo noto la verdad, no soy consciente de ello, pero...

Ayer fuí a comprarme una carpeta, ya sabéis, aquellas de gomas, para guardar los informes médicos y pruebas que por una molesta (que no grave) enfermedad me obligan a acumular papeles de diferentes tamaños, para poderlos llevar en peregrinación de un especialista a otro sin que se me olvide justamente el que hacía falta.

Y entonces lo vi. Se me hizo la luz. Cuando sujetaba la carpeta azul con gomas llenas de informes médicos, la miré, me miré, y dije, "tate!" a esto no se celebra cumpleaños, pero con la recepción de esta carpeta, acabo de entrar, ahora sí que sí, en la edad madura. 

El kit en ocasiones suele acompañarse con unas gafas con las lentes llenas de huellas de dedos, que para la presbicia te compras en una farmacia y que surfean en el bolso, cada vez mayor, dentro de su estuche. Pero esto es opcional.

Sí  hay un punto y seguido, un punto de inflexión en el que de repente te conviertes en "señora mayor", no es cumplir años, es cuando te compras la carpeta azul.

Tamaño DIN A5 para que quepa en el cajón del mueble de la entrada junto al resto de documentación oficial e importante que hay que recoger a toda prisa, junto con el gato, en caso de catástrofe.