viernes, 16 de diciembre de 2016

Mencanta cabrona: Las mamás del whatsapp

   Hay relatos, historias, monólogos, tuits que me gustan porque son capaces de poner sustativo y mucho adjetivo a lo que pienso o lo que siento pero no he sido capaz de expresar. 
   Dicho de otro modo, que me han fusilado la idea (forma y fondo) por una cuestión meramente cronológica porque no te quepa duda que yo lo hubiera podido escribir igual de bien U mejor! Sirva este "me vengo arriba" por la rabia y envidia que estos descubrimientos me generan. Envidia, envidia, de la mala, de entrecerrar los ojos y pensar ojalá te pique la nariz y no te puedas rascar; o sí, sí muy "guai" pero te deben de oler los pies mogollón, porque no puede ser que seas guapa, lista y escribas bien cabrona.  Envidia de la buena, no existe. Puede haber admiración, pero si envidias deseas que le atropelle una bicicleta justo en el segundo antes de que le dé al botón publicar. Si lo sabré yo.

   Así que voy a fusilar, que no plagiar, todo lo que he leído por ahí que me encanta y que insisto, era cuestión de tiempo que lo escribiera yo. ¿Creo que ha quedado clarito, no?

   Compartiré relatos del blog de mi admirada envidiada Fani Grande, de Angeles Caso sin dudarlo, Elvira Lindo, y todo lo que pille en internet y sienta que me lo han robado porque es míooooooooo 
   Y si tuviera que elegir un relato para iniciar esta serie de gente genial (que seguro que tiene ciática, caspa o hemorroides) empiezo por este, con tuit que me viene que ni al pelo y con el que me estuve riendo una semana (pero por dentro con la rabia que insufla la envidia, eh?):

***EL WHATSAPP DE LAS MAMAS DE CLASE***
Publicado, según dice san google en La Vanguardia el 16/1/16 por Cristina Gutiérrez Lestón
(Os ruego que si me equivoco me corrijáis)
   En un asilo preguntaron a los ancianos de qué se arrepentían. La respuesta más repetida fue haber hecho más lo que se esperaba de mí en vez de lo que yo pensaba que tenía que hacer.

   A las 6.28 h de la mañana y suena el WhatsApp del grupo de clase, una madre explica que su hijo tiene fiebre y pregunta si alguien más está enfermo.

   No entiendo el objetivo de la consulta, y menos a esas horas. A la 1.12 h de la noche, otra pregunta: si llevarán cantimplora o botella de agua a la excursión del día siguiente. Si todos los niños van igual, dice que se quedará más tranquila. Necesita seguridad, que alguien le diga cantimplora para llevar cantimplora. Parece ser que lo que opinen o hagan los demás nos ocupa más que hacer una simple pregunta: “Hijo, ¿tú qué quieres llevar, botella o cantimplora?”.

   Mensajes banales, inacabables felicitaciones, consultas triviales sobre dónde comprar algo… es como si no tuviéramos amigas a quien preguntar o familia que nos felicite. ¿O tal vez es que ­necesitamos reconocimiento y sentirnos prota­gonistas?

   Los mensajes para conseguir los deberes del día muestran la sobreprotección que hay detrás, y cómo estamos enseñando a nuestros hijos una útil habilidad: la irresponsabilidad. Y algo tan dulce como un cumpleaños de un niño de cinco años se convierte en generador de desavenencias y malestar, pues es obligatorio invitar al conjunto de la clase, lo cual provoca perplejas situaciones.

   Las madres me dicen que el grupo es una ­pesadilla y detecto miedo cuando les pregunto por qué no se van. “Porque me criticarán”, “porque es como salirte de la clase”. Ya, pero es que a la clase van vuestros hijos, no vosotras. Atrevámonos a decir lo que pensamos y regalémonos una cuestión, qué querríamos contestar cuando seamos ancianos y nos pregunten: ¿de qué te arrepientes?

Y aquí el genial Tuit:


3 comentarios:

  1. ahhh yo soy de las que se sale de los grupos si hay que salirse, si bien es cierto que me salgo con nocturnidad, cuando lo hago siento un alivio increible, como cuando llegas a casa,la casa vacía, con el apretón, y lo sueltas, con la puerta abierta, en la gloria...
    Perdón por los detalles...
    Besets

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  2. Esa es la sensación justamente! jajaja
    Si es cierto que luego te hacen una especie de "mobbing" y no te dicen que ya han salido las becas, o que ha pasado tal cosa... porque deben pensar arpíamente que: ah! no haberse salido del grupo

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    1. A mi en esos casos me gusta arrimarme al corrillo de madres y saludar como si tal cosa y preguntar lo que sea... ninguna abre el pico para decirte ¿porqué has dejado el grupo? nunca never.

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