jueves, 3 de enero de 2019

Cap 1 temporada 2ª

    Quedar a comer en una primera cita ya da para un tratado con varios volúmenes sobre expectativas, miedos, precauciones y el... ya si eso....

   De todos los pecados que se pueden cometer en una primera cita, es desde mi subjetivo y propio punto de vista, desvelar estrategias.

   Será por lo que será, pero aún sabiendo que las citas por internet pasan por un cribado, listado, acecho o valoración de opciones y candidatos, CALLATE LA PUTA BOCA, porque cuando me dices que "al igual que un submarino, lanzas la señal, y si no rebota es que no hay nada, y si rebota, pues..." te sonará muy ingenioso, pero a mí me suena a "flower eres la tonta del radar, que hay que ver que siempre caes en lo mismo"

   Que ya sé que no es una forma amable de hablarse a una misma, que me había prometido quererme y mimarme en cualquier circunstancia y situación, pero no puedo evitarlo. Es mi punto flaco, mi talón. Si veo que sólo soy una opción, si me arrean en toda la cara con la bofetada de la obviedad y la sinceridad,  automáticamente se me cae al suelo cualquier interés en conocerte y dejas de ser una prioridad.

    Y Dale con el puto sinceridicido.

   Ahí ya le debí fruncir el morrito. O tal vez ya de antes, valoró que aquello no iba a ningún sitio porque la conversación cambia de tercio y va y resulta que él, que siempre se mueve con gente de mucho nivel,  lo que anda buscando en realidad es un grupo de gente con la que salir cuando viene a la ciudad.  Pero gente de nivel, eh? De la suya. Un grupo guay. Que a ver si yo puedo organizar algo.

   Para él....

   Para cuando venga.....

   No de la gente que pulula por singles que son de lo peor, en cuanto a nivel se entiende, que el en otra ciudad sale con un grupo de guays y allí conoció a su anterior pareja cenando en el restaurante de un museo de mucho nivel maribel.

   Y cómo casualidades de la vida, el muchacho es compañero de trabajo de mi amiga, a la que llamaremos Pepita, le sugiero que se una al grupo que ya tiene que suelen quedar los fines de semana.

   Y me dice que no, que le da rollo, que él nunca ha mezclado ni se ha liado con gente del trabajo... Y pienso, y nunca me perdonaré no haberlo dicho...... "Pero seguimos hablando de salir a tomar algo, no?" Porque a ver a santo de qué venia lo de si se ha liado o no con alguien del trabajo alguna vez, que ya ves tu, que además ya me sé yo aquello de que nunca falla de "excusatio non petita... accusatio manifiesta"  Vamos que no necesitaba yo la explicación, ni falta que hacía ni venía a cuento de nada. O él sabrá lo que afirmaba al negar tan vehementemente.

   El momento pagar la cuenta también es momento a analizar. Menú 24€ saco billete de 50€ oliendo a recién impreso. El saca tarjeta. ¿Qué cómo pagamos? Pues nada ¿Cómo va a ser? mi mitad con el billete y la tuya con la tarjeta. No sé si esperaba que esta cita submarina le invitara a comer a él, en pleitesia, reconocimeinto, y admiración al peaso de VIP

   En fin, que la comida duró lo justo para engullir lo que nos ponían delante y salir pintando queesqueestasfechashaymuchoquehacer topicazo al nivel del pretendiente y si te he visto no me acuerdo. De follar ya ni hablamos. Pordiosapartademiesaimagenpuaggg

   Que ya se me había olvidado que esto de las citas, una cosa es ser y otra parecer. O al revés, pero que no es lo mismo vaya